sábado, 19 de febrero de 2011

ALGUNA VEZ

ME FUÍ ANTES QUE EL MAR,



PARA QUE NO EXTRAÑARA EL CUENCO



DE MI CINTURA




EN LA NOCHE SOLA.




TODO FUÉ INÚTIL.





CUANDO ME SUBÍ AL ALTAR QUE ME TENÍA DESTINADO



VI SU TAZA DE TÉ DE SHANGAI, SOLA JUNTO A LA ROSA NEGRA


CON LA SANGRE DETENIDA DE AUSENCIA.


Y YA NO PUDE LLORAR COMO ANTES,


MI CONDICIÓN DE ESTATUA BRILLABA ENTRE LOS LIBROS QUE TANTO LEIMOS


ALGUNA VEZ...

Alicia Benítez Inés.
De: Intemperie.

2 comentarios:

  1. a veces hace falta leerle libros a alguna estatua.

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  2. oui, en ingles afrancesado....REVOUA, REVOUA jejjejejee

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