LA LEYENDA CONTINÚA . . .
No sé que pasó esa noche...
Creo que los Pirineos ardían pájaros lilas,
O la noche se enlutó de golondrinas.
No me acuerdo bien,
Lo cierto es que se trataba de un escándalo de frutos aromáticos
que nunca más tuve en mi olfato,
jamás tendré.