
Me escogiste. Soy la puerta. Tu ciudad. Tu monasterio. Sólo sabrás el misterio si traes el alma despierta. No me ves; pero soy cierta... Te invito al próximo umbral. Todo comi
enzo es final. Es una ley. Vamos. Cruza. Perdona la niebla intrusa. La niebla, al fin, es Cristal*
*Estos textos fueron encontrados en una vieja cripta, en el cementerio de Potosí, de la mística ciudad de Guanabacoa. Se dice que datan de trescientos años, pero sólo son especulaciones de los historiadores. Las investigaciones atribuyen su escritura a cierto trovador que enloqueció en la búsqueda de sí mismo. (N.A)